Proverbios 1:8
RVR1909 · Public Domain“Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:”
Referencias cruzadas
Pasajes relacionados, del Tesoro del Conocimiento Bíblico.
- Levítico 19:3Cada uno temerá á su madre y á su padre, y mis sábados guardaréis: Yo Jehová vuestro Dios.
- Deuteronomio 21:18Cuando alguno tuviere hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere á la voz de su padre ni á la voz de su madre, y habiéndolo castigado, no les obedeciere;
- Rut 3:6Descendió pues á la era, é hizo todo lo que su suegra le había mandado.
- 1 Samuel 2:25Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Mas ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová los quería matar.
- Proverbios 1:10Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.
- Proverbios 1:15Hijo mío, no andes en camino con ellos; aparta tu pie de sus veredas:
- Proverbios 2:1HIJO mío, si tomares mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti,
- Proverbios 3:1HIJO mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos:
- Proverbios 4:1OID, hijos, la doctrina de un padre, y estad atentos para que conozcáis cordura.
- Proverbios 5:1HIJO mío, está atento á mi sabiduría, y á mi inteligencia inclina tu oído;
- Proverbios 6:20Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la enseñanza de tu madre:
- Proverbios 7:1HIJO mío, guarda mis razones, y encierra contigo mis mandamientos.
- Proverbios 23:22Oye á tu padre, á aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
- Proverbios 30:17El ojo que escarnece á su padre, y menosprecia la enseñanza de la madre, los cuervos lo saquen de la arroyada, y tráguenlo los hijos del águila.
- Proverbios 31:1PALABRAS del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.
- San Mateo 9:2Y he aquí le trajeron un paralítico, echado en una cama: y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados.
- San Mateo 9:22Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.
- 2 Timoteo 1:5Trayendo á la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual residió primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice; y estoy cierto que en ti también.
Referencias cruzadas: Treasury of Scripture Knowledge (dominio público) vía OpenBible.info (CC BY 4.0).