Lamentaciones 3:56
RVR1909 · Public Domain“Oiste mi voz; no escondas tu oído á mi clamor, para mi respiro.”
Referencias cruzadas
Pasajes relacionados, del Tesoro del Conocimiento Bíblico.
- 2 Crónicas 33:13Después de esto edificó el muro de afuera de la ciudad de David, al occidente de Gihón, en el valle, á la entrada de la puerta del pescado, y cercó á Ophel, y alzólo muy alto; y puso capitanes de ejército en todas las ciudades fuertes por Judá.
- 2 Crónicas 33:19Y durmió Manasés con sus padres, y sepultáronlo en su casa: y reinó en su lugar Amón su hijo.
- Job 34:28Haciendo venir delante de él el clamor del pobre, y que oiga el clamor de los necesitados.
- Salmos 3:4Con mi voz clamé á Jehová, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)
- Salmos 5:2Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque á ti oraré.
- Salmos 5:3Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré á ti, y esperaré.
- Salmos 6:8Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.
- Salmos 6:9Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración.
- Salmos 34:6Este pobre clamó, y oyóle Jehová, y librólo de todas sus angustias.
- Salmos 55:1Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David. ESCUCHA, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica.
- Salmos 55:2Estáme atento, y respóndeme: clamo en mi oración, y levanto el grito,
- Salmos 55:18El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; pues fueron contra mí muchos.
- Salmos 66:19Mas ciertamente me oyó Dios; antendió á la voz de mi súplica.
- Salmos 88:13Mas yo á ti he clamado, oh Jehová; y de mañana mi oración te previno.
- Salmos 116:1AMO á Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.
- Isaías 38:5Ve, y di á Ezechîas: Jehová Dios de David tu padre dice así: Tu oración he oído, y visto tus lágrimas: he aquí que yo añado á tus días quince años.
- Daniel 9:17Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos, y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.
- Romanos 8:26Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.
Referencias cruzadas: Treasury of Scripture Knowledge (dominio público) vía OpenBible.info (CC BY 4.0).