Isaías 2:22
RVR1909 · Public Domain“Dejaos del hombre, cuyo hálito está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?”
Referencias cruzadas
Pasajes relacionados, del Tesoro del Conocimiento Bíblico.
- Génesis 2:7Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.
- Génesis 7:22Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, de todo lo que había en la tierra, murió.
- Job 7:15Y así mi alma tuvo por mejor el ahogamiento, y quiso la muerte más que mis huesos.
- Job 27:3Que todo el tiempo que mi alma estuviere en mí, y hubiere hálito de Dios en mis narices,
- Salmos 8:4Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites?
- Salmos 62:9Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: pesándolos á todos igualmente en la balanza, serán menos que la vanidad.
- Salmos 144:3Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿ó el hijo del hombre, para que lo estimes?
- Salmos 146:3No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud.
- Isaías 40:15He aquí que las naciones son reputadas como la gota de un acetre, y como el orín del peso: he aquí que hace desaparecer las islas como polvo.
- Jeremías 17:5Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.
- Santiago 4:14Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
Referencias cruzadas: Treasury of Scripture Knowledge (dominio público) vía OpenBible.info (CC BY 4.0).